Aprender con las plantas y con quienes las conocen
El Centro de Educación Comunitaria Urpichallay desarrolla el Curso de Plantas Medicinales del Callejón de Huaylas en el marco de los proyectos HAD y CJFR. La formación busca recuperar, valorar y transmitir conocimientos comunitarios sobre el uso responsable de las plantas para el cuidado de la salud y el bienestar familiar.
Participan 22 personas —13 mujeres y 9 hombres— procedentes de distintas localidades y comunidades del Callejón de Huaylas. La diversidad de edades y experiencias favorece el aprendizaje entre generaciones y el diálogo entre conocimientos familiares, comunitarios y especializados.
El curso se realiza principalmente en el sector Ullmay de la Comunidad Campesina de Vicos, en modalidad de internado. Esto permite dedicar tiempo a la convivencia, la conversación, el reconocimiento del territorio y la preparación colectiva de remedios tradicionales.
Tres módulos de práctica y conversación
Hasta la fecha se han desarrollado módulos sobre infusiones, tinturas y pomadas medicinales. Cada etapa relaciona el conocimiento de las plantas con la observación de sus lugares de crecimiento, las experiencias comunitarias sobre sus usos y las precauciones necesarias para elaborar preparados adecuadamente.
El primer módulo, realizado el 24 y 25 de marzo, abordó la relación entre cosmovisión, salud y naturaleza, además de la cosecha, el secado y la conservación de plantas medicinales. Las y los participantes prepararon infusiones, decocciones, inhalaciones, emplastos, macerados y jarabes, y realizaron una caminata botánica para reconocer las plantas en su entorno.
El segundo módulo, desarrollado el 16 y 17 de abril, se concentró en tinturas y otros preparados, entre ellos macerados, colirios, enjuagues bucales y jarabes. Cada participante recibió además el encargo de conversar con una persona conocedora de su comunidad para comparar usos, precauciones y recomendaciones.
El tercer módulo tuvo lugar el 16 y 17 de julio y estuvo dedicado a pomadas para dolores musculares, reumatismo y afecciones inflamatorias. Las prácticas incluyeron selección de plantas, preparación de aceites base, incorporación de ceras naturales y envasado.
Durante las caminatas se reconocieron, entre otras especies, manayupa, canchalagua, carqueja, hercampuri, eucalipto, ortiga negra, molle y matico. Además de conversar sobre sus usos, el grupo observó las características de sus hábitats y su estado de conservación.
Uso informado, ético y seguro
La formación promueve el diálogo entre medicina tradicional e investigación científica, incorpora precauciones y recuerda cuándo es necesario acudir a un establecimiento de salud. También reconoce a sabios y sabias como portadores de conocimientos construidos durante generaciones, que deben recogerse con respeto, consentimiento y reconocimiento.
Después del tercer módulo, cada participante asumió el compromiso de compartir uno de los aprendizajes en su comunidad mediante una demostración, una conversación, una caminata de reconocimiento u otra actividad con familias, estudiantes, jóvenes u organizaciones comunales.
El curso continuará con un cuarto módulo. Asimismo, se prevé elaborar cartillas y fichas de saberes, producir materiales educativos y fortalecer una red de personas comprometidas con la conservación de las plantas medicinales.
Las plantas medicinales forman parte del patrimonio biocultural del Callejón de Huaylas. Su continuidad depende de conservar la biodiversidad y sus hábitats, mantener vivo el diálogo entre generaciones y cuidar que estos conocimientos permanezcan vinculados con las personas y los territorios que los sostienen.