Sobre nosotros

Conectamos generaciones a través de la educación comunitaria para cuidar nuestra biodiversidad y revalorar nuestra cultura ancestral.

Revalorizamos y fortalecemos la sabiduría ancestral andina

Urpichallay camina junto a comunidades campesinas, escuelas rurales, docentes y jóvenes de Áncash, fortaleciendo la educación comunitaria. Nuestro trabajo fortalece la cultura andina, la agrobiodiversidad, el cuidado del ambiente y la transmisión de saberes entre generaciones, articulando conocimientos locales con los desafíos actuales del territorio.

Aprendemos de quienes conocen la tierra, las semillas, las plantas y los oficios campesinos en las comunidades de Áncash. Cuando estos saberes pasan de una generación a otra, la comunidad conserva su memoria y encuentra nuevas formas de responder a los desafíos del presente.

Símbolo chakana en lila, usado por Urpichallay

Urpichallay: sembrando futuro en los Andes

Urpichallay nació para acompañar procesos de educación comunitaria en los Andes de Áncash. Nuestro trabajo se construye desde el territorio, reconociendo que la cultura, la biodiversidad y la vida de las comunidades forman un mismo tejido.

Caminamos junto a sabias y sabios, familias campesinas, docentes, niñas, niños y jóvenes. En cada encuentro, los conocimientos locales dialogan con los desafíos actuales y se convierten en aprendizajes útiles para la comunidad.

Hoy fortalecemos seis líneas de trabajo: educación intercultural y comunitaria, escuela para jóvenes, reconocimiento para sabios, agrobiodiversidad, plantas medicinales y salud comunitaria, y ambiente y resiliencia climática.

Mujeres bordando en círculo en taller de Urpichallay
Símbolo chakana usado por Urpichallay

Reconocimientos a nuestro compromiso

Nuestra trayectoria reúne aprendizajes, alianzas y reconocimientos construidos junto a comunidades y escuelas de Áncash.

En 2015, el Ministerio de Cultura reconoció a Urpichallay como Persona Meritoria por su aporte a la identidad de Áncash.

Junto a la Dirección Regional de Agricultura de Áncash, somos Guardianes de la papa nativa: cuidamos su diversidad y la seguridad alimentaria de la región durante 2025 y 2026.

La Dirección General de Defensa del Patrimonio Cultural nos nombró Defensores del Patrimonio Cultural: en 2025 por el maíz y en 2026 por la papa nativa.

Hoy caminamos junto a más de 24 instituciones públicas y privadas en educación intercultural, agrobiodiversidad, plantas medicinales, medio ambiente y reconocimiento a los sabios. Cada logro pertenece también a las comunidades, escuelas, jóvenes, sabias y sabios que sostienen estos procesos.

Lo que fortalece nuestro trabajo